Carta abierta de las empresas

Hacia un futuro climáticamente seguro y un entorno empresarial saludable

Estimados gobiernos del mundo:

Como empresas e instituciones financieras, tenemos una oportunidad única de colaborar con vosotros para hacer frente a la crisis climática y ecológica.

Si ahora actuamos juntos para que quienes sean responsables de prácticas destructivas ilegales o arbitrarias tengan que rendir cuentas, podremos crear formas mejores y más justas de actividad empresarial que se integren en los marcos jurídicos internacionales.

Desde hace décadas se viene produciendo un daño y una destrucción masivos de la naturaleza y de ecosistemas vitales como consecuencia grave del rápido desarrollo económico. En su mayor parte, nadie ha sido considerado responsable de este grave perjuicio, cada vez más conocido como ecocidio¹.

Al afectar a los propios sistemas que sustentan la vida en la Tierra, este daño acumulativo nos ha llevado a la crisis climática y ecológica a la que nos enfrentamos actualmente, y tiene profundas implicaciones para las personas, la naturaleza y —inevitablemente— para las empresas.

El término «ecocidio» se refiere a «actos ilícitos o temerarios cometidos a sabiendas de que existe una probabilidad sustancial de que dichos actos causen daños graves al medio ambiente, ya sean de gran alcance o de larga duración».

Las empresas, como todo lo demás, dependen de ecosistemas sanos.

Por primera vez en la historia de la humanidad, nos enfrentamos a una cruda realidad: el futuro del mundo viviente depende por completo de las decisiones y acciones que tomemos hoy.

Por eso, como miembros de la comunidad empresarial y financiera, alzamos la voz y pedimos que se tomen medidas urgentes.

Todos estamos obligados a actuar dentro de los límites que establece la ley. Sin embargo, las disposiciones normativas actuales por sí solas no están resultando suficientes para prevenir daños graves, ya sean generalizados o a largo plazo; tampoco contribuyen a la estabilidad que necesitan las empresas para prosperar. Para garantizar una protección duradera de los ecosistemas que sustentan toda forma de vida, se necesita algo más sólido que respalde y refuerce los marcos normativos existentes.

Hacia un futuro climáticamente seguro y un entorno empresarial saludable.

Como miembros de la comunidad empresarial y financiera, creemos que ahora es imprescindible que se apruebe una ley internacional sobre el ecocidio para garantizar una protección duradera de toda la vida en la Tierra.

El reconocimiento del ecocidio proporcionará un marco jurídico de protección para disuadir y prevenir los daños más graves, fomentará en gran medida el cumplimiento de la normativa protectora y colmará las lagunas que presenta el actual y fragmentado cuerpo legislativo en materia medioambiental. Además, ofrece numerosas ventajas para las empresas y las instituciones financieras, en consonancia con un futuro sostenible.

Entre ellas se incluyen: impulsar la innovación; estimular la inversión en modelos de negocio nuevos y regenerativos; garantizar la igualdad de condiciones para las empresas sostenibles; estabilizar los riesgos operativos y de reputación; y orientar hacia prácticas empresariales más sostenibles que trabajen en armonía con la naturaleza, en lugar de en su contra.

Es hora de que los gobiernos den un paso al frente.

Por ello, los abajo firmantes, en calidad de miembros de la comunidad empresarial y financiera, instamos a nuestros gobiernos a que apoyen el reconocimiento del ecocidio ante la Corte Penal Internacional y, cuando proceda, en la legislación nacional y regional, y a que participen de forma constructiva en el creciente debate mundial para hacer realidad este objetivo.

¹ Definición jurídica consensuada de «ecocidio» elaborada por el Grupo de Expertos Independientes, convocado por la Fundación Stop Ecocide. stopecocide.earth/legal-definition, junio de 2021

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