
El Consejo Mundial de Iglesias (CMI), que representa a una comunidad mundial de 352 iglesias y 580 millones de cristianos, ha emitido una contundente declaración en la que insta a adoptar medidas inmediatas y coordinadas a escala mundial para hacer frente a las crisis interrelacionadas del cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
La declaración, que insta a las iglesias y a los gobiernos de todo el mundo a apoyar la legislación sobre el ecocidio y destaca el papel de la biodiversidad en la preservación del bienestar humano y en garantizar la resiliencia del planeta frente a los efectos del cambio climático, se produce antes de la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Biodiversidad (COP16), que se celebrará en Colombia, y de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima (COP29), que tendrá lugar en Azerbaiyán.
En la declaración, el CMI —que ya había pedido por primera vez el reconocimiento del ecocidio como delito internacional en su XI Asamblea, celebrada en 2022— insta a los gobiernos a adoptar medidas coordinadas, tanto a nivel nacional como internacional, para aumentar sustancialmente las inversiones en biodiversidad y protección del clima, dando prioridad a los derechos humanos —especialmente los de las comunidades indígenas— y frenando la influencia del lobby empresarial, con el fin de abordar de manera eficaz estos retos globales.
El CMM propone subsanar el déficit de financiación existente en materia de conservación de la biodiversidad aplicando el principio de «quien contamina paga», llevando a cabo la condonación de la deuda de los países menos adelantados, promulgando reformas fiscales internacionales y reasignando fondos procedentes de las ayudas a los combustibles fósiles y del gasto militar.
Puedes leer el texto completo de la Declaración del Consejo Mundial de Iglesias sobre la COP16 de Biodiversidad y la COP29 sobre el Clima aquí.