
Este artículo se publicó por primera vez el www.ecocidelawalliance.org. Se reproduce aquí con el amable permiso de Ecocide Law Alliance.
Estocolmo, Suecia - En un paso históricoel mayor partido político de Suecia, los socialdemócratas(Socialdemokraterna), han decidido oficialmente impulsar la creación del crimen internacional de ecocidio, lo que supone un gran paso adelante en el esfuerzo mundial por tipificar la destrucción medioambiental a gran escala como delito en el derecho internacional. La decisión fue adoptada por el máximo órgano decisorio del partido, el Congreso S, que dirigirá el trabajo a realizar durante los próximos cuatro años.
La decisión se produce en un momento en el que cobra cada vez más impulso el reconocimiento del ecocidio —definido como un daño grave y generalizado o de larga duración al medio ambiente — como quinto delito fundamental en virtud del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI), junto con el genocidio, los crímenes contra la humanidad, los crímenes de guerra y el crimen de agresión.
Los defensores del medio ambiente y los expertos jurídicos llevan mucho tiempo presionando para que Suecia asuma un papel de liderazgo en el debate mundial. El respaldo de los socialdemócratas sitúa ahora al mayor partido político del país en sintonía con el creciente apoyo internacional a una ley contra el ecocidio.
«Se trata de un avance sin precedentes. Esperamos que allane el camino para que Suecia se convierta en abanderada de esta causa a nivel internacional», afirma Nina Macpherson, de Ecocide Law Alliance, una de las voces clave que impulsan desde el ámbito empresarial la creación de un marco jurídico contra el ecocidio.
La inclusión del ecocidio en el programa electoral del partido se considera tanto simbólica como estratégica. Proporciona influencia política a los representantes socialdemócratas en el Parlamento sueco y más allá para abogar por una reforma jurídica internacional. Además, refleja un cambio más amplio dentro del partido hacia una mayor responsabilidad medioambiental tanto en la política nacional como en la exterior.
Los líderes empresariales, los responsables de sostenibilidad y los profesionales del ámbito jurídico ya han expresado su firme apoyo a esta iniciativa. Las principales figuras de una amplia gama de sectores —entre ellos, el financiero, el manufacturero y el de la consultoría— están señalando la necesidad de contar con marcos jurídicos claros, a largo plazo y justos para hacer frente a las crecientes crisis medioambientales. Además, existe un fuerte apoyo popular en todos los países del G-20 y en Suecia.
Según sus defensores, el siguiente paso es que Suecia respalde formalmente la inclusión del ecocidio como delito dentro de la jurisdicción de la CPI. Para ello será necesaria una voluntad política coordinada, no solo dentro del Partido Socialdemócrata, sino más allá de las divisiones partidistas y a través de la diplomacia internacional de Suecia.
«Estamos aquí, dispuestos a ayudar», añade Mónica Schüldt, cofundadora de Ecocide Law Alliance. «Existe un amplio apoyo a esta causa, no solo por parte de la sociedad civil, sino también del sector privado».
El momento en que se ha realizado el anuncio es especialmente relevante, ya que las cuestiones medioambientales ocupan actualmente un lugar destacado en la agenda y serán uno de los temas centrales de los debates que tendrán lugar en la Almedalsveckan, en Gotland, a finales de este mes.