
Resumen:
Presentada en la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente celebrada en Nairobi, la carta «Al-Mizan: Un pacto por la Tierra » ha sido redactada por destacados ecoteólogos y profesionales islámicos de todo el mundo.
El término «Al-Mizan» hace referencia al equilibrio o la justicia, y se utiliza a menudo para describir el equilibrio que debe mantenerse en todos los aspectos de la vida, incluida la relación entre la humanidad y el medio ambiente.
La carta establece un marco islámico integral sobre la responsabilidad ecológica y moral, instando a la acción colectiva para la protección de nuestro planeta, y afirma: «La enormidad del delito de ecocidio —la extirpación de ecosistemas enteros y de comunidades de especies, incluida la nuestra— se aprecia mejor al considerar los horrores del genocidio —la extirpación de etnias y culturas—. Los delitos contra la creación —al-khalq, al-‘ālamīn— son análogos a los crímenes contra la humanidad y no son menos graves. Este tipo de corrupción de la Tierra aún no ha sido reconocido, juzgado ni sancionado en la legislación nacional e internacional».
La carta concluye esbozando un camino a seguir y ofreciendo ideas y compromisos para resolver las crisis mundiales.
El documento completo «Al Mizan, Pacto por la Tierra» se puede descargar aquí.
Kamran Shezad, director de la Fundación Islámica para la Ecología y las Ciencias Ambientales y miembro del equipo de redacción, afirmó: «Inspirada en las escrituras islámicas, la carta otorga la misma importancia a la humanidad y a la naturaleza. Aborda la triple crisis planetaria y, en especial, la destrucción de la naturaleza. Al-Mizan no rehúye pedir que el ecocidio sea reconocido como un delito, al igual que el genocidio y los crímenes de guerra».
Iyad Abumoghli, director de la Coalición «Faith for Earth» del PNUMA, afirmó: «Al-Mizan es un pacto inquebrantable con la Tierra, pues de su equilibrio depende el sustento de toda la vida. Nuestro compromiso con la gestión responsable debe ser inquebrantable y nuestras acciones, deliberadas, pues en la armonía de Al-Mizan encontramos la esencia de nuestra existencia».