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La ley sobre el ecocidio supone un «punto de inflexión» para los consejeros, según una red de inversores
La Red Internacional de Gobierno Corporativo (ICGN) ha publicado un nuevo documento de «punto de vista» sobre políticas titulado «La biodiversidad como riesgo sistémico: 10 factores decisivos para los consejeros y los equipos de gestión responsable», en el que se destaca la tipificación del ecocidio como delito como un marco emergente esencial.

«Seguir como hasta ahora no es una estrategia viable a largo plazo. Necesitamos elementos que marquen un punto de inflexión: conceptos, procesos, estrategias, marcos y regímenes jurídicos que cambien la forma en que la economía y los mercados de capitales interactúan con el medio ambiente». - Robert Walker, responsable de políticas de sostenibilidad de la ICGN

La Red Internacional de Gobierno Corporativo (ICGN) ha publicado un nuevo documento de «punto de vista» titulado «La biodiversidad como riesgo sistémico: 10 factores decisivos para los consejeros y los equipos de gestión responsable» ( ), en el que se destaca la criminalización del ecocidio como un marco emergente esencial.

«La inclusión del delito de ecocidio en el Estatuto de Roma se sumará al delito internacional ya existente de daños graves al medio ambiente durante los conflictos armados, y se espera que sirva tanto para sensibilizar como para disuadir a quienes estén barajando proyectos que puedan entrar en la definición establecida», señala el documento.«Es posible que los directores y los equipos de gestión deseen profundizar en su comprensión de los posibles riesgos jurídicos y de reputación que puedan derivarse, no solo del ecocidio, sino también de otras responsabilidades asociadas a la pérdida de biodiversidad».

El informe de la ICGN continúa señalando que mantenerse al corriente de la evolución jurídica en materia de ecocidio, así como de los derechos de la naturaleza, constituye un «ámbito clave a tener en cuenta» (n.º 2 de 10).

Este documento, que cuenta con una amplia bibliografía, aborda los marcos e iniciativas recientes más importantes destinados a hacer frente a la pérdida de biodiversidad (Marco Mundial para la Biodiversidad después de 2022, el derecho humano a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible, el Grupo de Trabajo sobre Divulgación de Información Financiera relacionada con la Naturaleza, Financiación para la Biodiversidad, Límites Planetarios y otros), con el fin de ayudar a las empresas a «sensibilizarse y estar preparadas para responder», de modo que se garantice que «se adopten las medidas adecuadas para evitar los riesgos significativos, si no existenciales, para las empresas, los inversores, las instituciones de inversión y la economía mundial».

La ICGN es una red mundial liderada por inversores responsables de unos activos gestionados de aproximadamente 70 billones de dólares estadounidenses, y constituye una autoridad de referencia en materia de normas globales de gobierno corporativo y gestión responsable de los inversores. Entre sus miembros se encuentran docenas de los fondos de pensiones públicos, sociedades de gestión de activos, empresas que cotizan en bolsa y firmas de asesoramiento profesional más grandes del mundo (AXA, Blackrock, Chevron, Deloitte, EY, KPMG, Microsoft, Vanguard… por citar algunas de las más conocidas).

La implicación del mundo de la inversión a este nivel es un indicador concreto tanto de la importancia como de la aceleración del debate sobre la legislación en materia de ecocidio, y abre un potencial real para un cambio estratégico positivo a la luz de su enfoque.