
Hoy se ha debatido en el Parlamento danés el tema del ecocidio. El debate se produjo a raíz de una pregunta formulada por Susanne Zimmer, del Partido Verde (Frie Grønne), al ministro de Asuntos Exteriores danés, Jeppe Kofod (socialdemócratas).
Aunque el concepto de ecocidio era nuevo para muchos, los portavoces de todos los partidos, sin excepción, condenaron la destrucción de la naturaleza y el clima.
El debate duró más de una hora y concluyó con la propuesta del Gobierno de un texto de resolución para el Parlamento (véase 15:22, Annette Lind), en el que se declara que la destrucción de los ecosistemas y la naturaleza es un asunto muy grave; que Dinamarca debe seguir el debate sobre el ecocidio a nivel internacional y entablar conversaciones con sus homólogos de otros países. Esta resolución contó con el apoyo de una amplia mayoría (85 %).
La resolución se traduce aproximadamente así:
El Parlamento danés expresa su apoyo continuado a la CPI y a su labor para poner fin a la impunidad de los crímenes internacionales más graves.
El Parlamento danés destaca que Dinamarca contribuye a elevar las ambiciones globales en materia de clima, medio ambiente y naturaleza.
El Parlamento danés reconoce, además, la necesidad de adoptar enfoques innovadores en materia de protección del medio ambiente y anima al Gobierno a participar en los debates que se celebren en los foros internacionales pertinentes sobre la tipificación del ecocidio como delito.
El Parlamento danés considera que, para la confianza en las instituciones del derecho internacional, es fundamental que los actos tipificados como delitos internacionales puedan ser sancionados de manera efectiva y den lugar a condenas.
Por último, el Parlamento danés reconoce que la CPI tiene una capacidad limitada y ya cuenta con una carga de trabajo considerable en la investigación y el enjuiciamiento de los crímenes de guerra, los crímenes contra la humanidad y el genocidio, que ya están tipificados como delitos en el Estatuto de Roma.
Nos alegra mucho ver que Dinamarca ha decidido participar en el creciente debate mundial sobre la tipificación del ecocidio como delito.