
Se aprueba en Chile una nueva e importante ley medioambiental
Las nuevas leyes han sido elogiadas por los defensores del medio ambiente por aportar coherencia a un conjunto de delitos anteriormente «dispersos» destinados a sancionar los daños medioambientales.
En las reformas se pueden encontrar varios elementos importantes de la definición internacional de ecocidio, entre ellos el énfasis en la prevención (además de en la sanción) y un enfoque que busca proteger la naturaleza por sí misma, independientemente del impacto humano.
El 17 de agosto se publicó en Chile una nueva ley, la Ley 21.595. Esta modifica el Código Penal en lo relativo a los delitos económicos e incorpora un nuevo capítulo sobre «Delitos contra el medio ambiente», que incluye varios elementos de la definición jurídica de ecocidio formulada por el Grupo de Expertos Independientes, convocado por la Fundación Stop Ecocide en 2021.
Según la organización Chile Sin Ecocidio, «se trata, sin duda, de la mayor reforma del Código Penal chileno de la última década». Señalan que, entre otras ventajas, esta modificación legislativa sistematiza en el Código Penal los delitos contra el medio ambiente que, hasta ahora, «estaban dispersos en diferentes textos legales».
Estos nuevos delitos medioambientales castigan severamente a quienes incumplan la normativa medioambiental vigente, ya que los«daños medioambientalesgraves¹»se «castigan ahora con penas de hasta 10 años de prisión».
Rodrigo Lledó, director de Stop Ecocide Americas y miembro del Grupo de Expertos Independientes sobre la Definición Jurídica del Ecocidio, afirmó:
«Esta ley incorpora varios elementos importantes de la definición internacional de ecocidio. Además de hacer hincapié en la prevención e incorporar un enfoque ecocéntrico, considera que la naturaleza es digna de protección jurídica por sí misma y no solo cuando los seres humanos se ven afectados. Sin duda, se trata de una mejora sustancial en la protección jurídica del medio ambiente en Chile. Esto resulta especialmente destacable si se tiene en cuenta que actualmente existen varios proyectos de ley basados en la definición internacional de ecocidio o que pretenden directamente incorporar este delito al ordenamiento jurídico nacional, por ejemplo, en Bélgica, Italia y los Países Bajos en Europa, y en México, Brasil y Argentina en América Latina».
Jojo Mehta, cofundadora y directora de Stop Ecocide International, acogió con satisfacción esta nueva legislación, que se ajusta a los elementos principales de la definición de ecocidio promovida por Stop Ecocide International, y recordó que el papa Francisco, en su reciente encíclica «Laudate Deum», ha vuelto a instar a los líderes mundiales a adoptar «normas globales eficaces». Comentó: «Debemos mejorar la protección jurídica tanto a nivel nacional como internacional, ya que ambos ámbitos son complementarios para abordar de manera coordinada los peligros reales a los que se enfrenta la humanidad. Prevenir daños medioambientales graves, generalizados o de larga duración es un paso indispensable hacia un mundo más seguro y verdaderamente sostenible. Seguiremos trabajando a nivel nacional, regional e internacional hasta que el ecocidio se convierta en un delito internacional».
¹ Esta nueva normativa chilena considera que se produce un impacto grave cuando se producen cambios adversos en cualquiera de los componentes del medio ambiente, teniendo en cuenta la extensión espacial y las características ecológicas o geográficas de la zona afectada, sus efectos prolongados en el tiempo, si el daño es difícil de reparar o irreversible, afecta a un número significativo de especies o a especies en peligro de extinción, o pone en grave riesgo la salud de una o más personas, entre otros.