
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha publicado un informe en el que se ofrece una visión general de la situación mundial en materia de «protección de la población civil en los conflictos armados» en 2023, en el que califica la situación de «absolutamente desoladora» y señala un aumento del 72 % en el número de víctimas civiles con respecto a 2022.
No obstante, el informe destaca los avances logrados en materia de rendición de cuentas por delitos internacionales, y señala varios ejemplos, entre ellos las investigaciones penales que sigue llevando a cabo el Gobierno ucraniano sobre las denuncias de crímenes de guerra, así como las investigaciones sobre la destrucción de la presa de Kakhovka y otros daños medioambientales como posibles delitos de ecocidio según el Código Penal ucraniano.
Al señalar que, hasta la fecha, solo unos pocos Estados han tipificado el ecocidio como delito, el secretario general destaca la «necesidad de tipificar el delito de ecocidio a nivel internacional» (párrafo 45).
El informe también destaca los retos nuevos y emergentes en materia de protección, entre ellos el papel que desempeña el cambio climático a la hora de agravar las vulnerabilidades al provocar fenómenos meteorológicos extremos, lo que, sumado a los conflictos en curso, está empeorando las condiciones humanitarias.
El informe completo del Secretario General, titulado «Protección de los civiles en los conflictos armados», puede consultarse aquí.