Banca e inversiones

Mitigación de riesgos

Unos parámetros claros para las empresas contribuirán a mitigar los riesgos financieros asociados al daño medioambiental, reduciendo la posibilidad de que se produzcan costosas demandas judiciales y reclamaciones de indemnización, lo que podría afectar a la estabilidad financiera de las empresas en las que se invierte.

Oportunidades de negocio

Un marco jurídico que fomente y respalde la inversión en proyectos sostenibles desde el punto de vista medioambiental, abriendo nuevas oportunidades de negocio, impulsando el crecimiento económico y creando nuevos puestos de trabajo.

Reputación y confianza

Demostrar un compromiso genuino con la protección del planeta e invertir en proyectos sostenibles mejora la reputación, aumenta la fidelidad de los clientes y refuerza el valor de la marca.

Estabilidad

Un entorno más sostenible y estable favorecerá la inversión a largo plazo.

Compañías de seguros

Riesgo reducido

Unas prácticas medioambientales más responsables por parte de las empresas y los gobiernos reducirán el riesgo de catástrofes medioambientales y de las reclamaciones asociadas a ellas, lo que se traducirá en menores indemnizaciones para las aseguradoras y primas más bajas para los clientes.

Claridad

Unas normas jurídicas claras en materia de protección del medio ambiente y unos mecanismos de aplicación en caso de incumplimiento permiten comprender mejor los riesgos asociados al daño medioambiental y proporcionan la información necesaria para elaborar y fijar el precio de las políticas en consecuencia.

Estabilidad

Un entorno estable y más predecible facilita la planificación y la inversión a largo plazo.

Fondos de pensiones y gestoras de activos

Mejores rendimientos

Un marco jurídico que fomente la inversión en empresas comprometidas con la protección del medio ambiente contribuirá a proteger, en lugar de agotar, el capital natural del mundo, lo que generará una mayor rentabilidad a largo plazo.

Protección de la inversión

La obligación de las empresas de adoptar medidas para prevenir y mitigar los daños medioambientales reducirá el riesgo y protegerá las inversiones frente al impacto financiero de las catástrofes medioambientales.

Mayor transparencia empresarial

A medida que el cumplimiento de la legislación sobre ecocidio se integra en el protocolo de gobernanza de las empresas, se dispone de mejor información para evaluar los riesgos y las oportunidades de inversión.

Reputación y confianza

Demostrar un compromiso genuino con la protección del planeta e invertir en proyectos sostenibles mejorará la reputación, aumentará la fidelidad de los clientes y reforzará el valor de la marca.

Estabilidad

Un entorno más sostenible y estable favorecerá la inversión a largo plazo.